How accurately do people read emails?

I have noticed that in many occasions I get replies to emails in which I am referred to as "Natalie" or "Nathalie" instead of "Natalio" (even though my name was there to be read in my outgoing email).

Not that at this point in life I care too much, but what worries me is how accurately can I believe anyone replying like that would have read my whole message.

I would argue that they probably -more often than not- get the message all mixed up, if they get it at all.

Really, they cannot even copy, one word -the name- properly!

Funnily enough one tends to think that sending something in writing should make the whole understanding process easier. It might not be the case.

¿Qué vamos a hacer cuando desaparezcan los diarios de papel?

Llegará ese día. Tarde o temprano llegará el momento en que los diarios de papel dejen de existir o al menos dejen de existir como algo relativamente barato que se puede comprar en cantidad.

Si siguen existiendo serán un pequeño lujo, probablemente. Y eso será terrible. Una pérdida irrecuperable.

Porque, digo yo, cuando desaparezcan los diarios de papel, ¿cómo vamos a encender el fuego para el asado?, ¿cómo envolveremos la porcelana a la hora de mudarnos?, ¿qué meteremos en los zapatos empapados por una tormenta para que se sequen y no pierdan la forma?

Sin duda habrá emprendedores que verán en todo esto oportunidades de negocio. Pero y el romanticismo, ¿qué?

Revealed – the capitalist network that runs the world – New Scientist

AS PROTESTS against financial power sweep the world this week, science may have confirmed the protesters’ worst fears. An analysis of the relationships between 43,000 transnational corporations has identified a relatively small group of companies, mainly banks, with disproportionate power over the global economy.

The study’s assumptions have attracted some criticism, but complex systems analysts contacted by New Scientist say it is a unique effort to untangle control in the global economy. Pushing the analysis further, they say, could help to identify ways of making global capitalism more stable.

The idea that a few bankers control a large chunk of the global economy might not seem like news to New York’s Occupy Wall Street movement and protesters elsewhere (see photo). But the study, by a trio of complex systems theorists at the Swiss Federal Institute of Technology in Zurich, is the first to go beyond ideology to empirically identify such a network of power. It combines the mathematics long used to model natural systems with comprehensive corporate data to map ownership among the world’s transnational corporations (TNCs).

La primera protesta verdaderamente global

Hace días que quiero escribir esto y no encontraba el momento.

La protesta del 15-O fue la primera protesta global del siglo XXI y de la historia, propiamente dicha.

No es que no haya habido otras movilizaciones simultáneas en varios países en el pasado, pero esta es la primera que surge desde abajo y se organiza a través de internet, en algún modo copiando el modelo de descentralización al que ya se adaptó el capital financiero que los mismos manifestantes miran con sospecha.

Hasta el 15-O una manifestación callejera de pocos cientos o miles tenía un peso escaso, generalmente devaluado por los medios y apenas notados por los destinatarios de las protestas.

Pero una red de estas pequeñas protestas teniendo lugar en forma simultánea en ciento de ciudades tiene un efecto superior a la suma de sus partes.

Es como si el mensaje se multiplicara en forma exponencial por cada ciudad que distribuye por internet su protesta, como parte de un movimiento global en el que se incluye y al que alimenta.

Va a haber que estar muy atentos porque la evolución de este tipo de movilizaciones 2.0 (qué horrible nombre) va a dar que hablar cada vez más.

La ropa de la expedición de 1924 al Everest era bien funcional

Este es un tema que alguna vez quería tocar. Cuando se ve cómo iban vestidos los expedicionarios de los años 20 en los Himalaya se cree que la ropa que llevaban era ridícula e incapaz de soportar las visicitudes climáticas de la altísima montaña.

Pero parece que no es tan así. Y justo me encontré con este artículo, que habla de otra historia vinculada con la expedición al Everest liderada por Geroge Mallory:

http://www.bbc.co.uk/news/magazine-15123551

En un recuadro, el autor del texto explica:

"Vestían gabardina, lana, algodón y seda, lo que los hacía ver, para el observador moderno, como caballeros en una caminata invernal ligera. Pero la ropa (que vestían) era en realidad extremadamente resistente y no les habría impedido alcanzar la cima del Everest, de acuerdo con un estudio conducido en 2006. Al contrario de la popular creencia de que estaban mal equipados, se ha demostrado que las capas de materiales naturales utilizadas para construir sus prendas eran excelentes a la hora de retener el aire cerca de la piel. Expertos textiles de universidades británicas hallaron que la gabardina que conformaba la capa exterior era resistente a la abrasión y el agua al tiempo que se mantenía transpirable. Más aún, la ropa era más liviana que las prendas actuales. Sin embargo los investigadores sí concluyeron que el uso de botones habría generado dificultades en bajísimas temperaturas".

Al final no iban tan mal equipados, ¿no? Además, eran fuertes como toros.